CUANDO LA NOCHE ME LLAMA
la luna llamó a mi puerta.
No dijo mi nombre,
ni preguntó si estaba despierto.
dejó sobre la almohada
un pequeño silencio.
lo guardé entre las manos
para que no escapara.
Entonces escuché una voz
que venía de muy lejos:
—No tengas miedo.
Hay noches que llegan
para quedarse.
Abrí los ojos.
La habitación estaba vacía.
Pero junto a mi cama
había una estrella encendida.
Y desde aquella noche
duermo con la ventana abierta.
Colección; A MI MANERA.
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