LA MEMORIA DE LA ARENA
Camino por la orilla.
La noche se retira
y el alba abre los ojos.
El mar respira.
Una ola viene
a mi encuentro,
se deshace a mis pies
y regresa al mar,
peinada de espuma.
La arena guarda secretos:
huellas perdidas, castillos
vencidos por el viento,
caminos que no llevan
a ninguna parte.
Una concha duerme
entre las algas.
Las gaviotas rompen
el silencio y, a lo lejos,
la ciudad despierta.
Me detengo.
La luz del horizonte
me devuelve
a otros amaneceres:
Una mano entre las mías.
Unos labios.
Unos besos
que aún recuerdo.
El viento del norte
me acaricia la cara.
Cierro los ojos.
El mar me envuelve
y el tiempo se detiene.
Cuando vuelvo a mirar,
el sol cabalga sobre las olas.
La marea ha borrado mis pasos,
pero no mis recuerdos.
Sigo andando.
A mi vera, la marea.
Delante, el horizonte.
Y entre ambos,
toda una vida
que aún me espera.
Colección: A MI MANERA