DESABRAZO
La oscuridad emerge entre
las sombras y el silencio
invaden cada detalle.
Su voz ya no suena,
sus besos se los llevó el viento
y su aroma desapareció
el día que cerró la puerta.
Nostálgica quedó la cama
y afligidos los candelabros.
Mientras, al andar de la luna,
desfila su delgada figura
entre la luces del alba.
Este desamor no me mata,
ni me arrastra, ni me asusta.
El amanecer me encuentra
tranquilo y despierto, aunque
me halle meditando:
¿Cómo se puede conocer
tanta dicha, tanta felicidad
y dulzura en brazos de otro
ser humano?
A la hora del desabrazo,
el despecho rompe todo
el amor acumulado durante
el tiempo, olvidando
en algún lugar oculto.
Más todo amor y desamor,
forman parte de la existencia.
Ahora, en la penumbra,
llora un trozo de mi alma,
pero otro pedazo de
mi conciencia arregla
las lágrimas vertidas
por haber compartido
los sueños junto a otra
persona que nos amabamos
en un tiempo indefinido.
Colección: A MI MANERA.