viernes, 23 de octubre de 2026

EL LADRÓNZUELO DE LETRAS.

EL LADRÓNZUELO DE LETRAS

Me río, me sonrojo y miro a diestro 
y siniestro cuando me llamas «poeta».

Nunca pensé en mi vida 
juntar más de dos letras, 
hasta que llegaste y algo empezó
 a revolverse dentro de mi alma.

Desde entonces, me buscas 
con la mirada, me insinúas un poema 
y te quedas esperando que te
lo escriba, raudo y veloz.

¿Y qué voy a escribirte, 
si nunca aprendí a decir 
cosas bonitas?

Tú me has enseñado 
que basta una mirada 
para incendiar el silencio
 de dos cuerpos hirviendo.

Y que hay besos
que empiezan mucho antes
de que se junten dos bocas 
deseosas como locas.

Ahora solo  con mirar el sol,
 la luna, el mar, las rosas, 
las mariposas…
 creo encontrarte en todas partes.

Quizá por eso escribo. 
Tal vez por eso las palabras
se me escapan, y voy detrás
de ellas, intentando atraparlas
 antes de que desaparezcas.

Pero, por favor, amada mía,
no me llames poeta.

Si alguna vez encuentras 
algo hermoso en mis versos, 
recuerda que todo empezó 
en el brillo de tus ojos negros.

Tú pusiste la primera letra.

Las demás… las fui robando 
a cada parte de tu cuerpo.

Colección: A MI MANERA xxx

jueves, 22 de octubre de 2026

LA MEMORIA DE LA ARENA

LA MEMORIA DE LA ARENA

Camino por la orilla.

La noche se retira
y el alba abre los ojos.

El mar respira.

Una ola viene 
a mi encuentro,
se deshace a mis pies
y regresa al mar,
peinada de espuma.

La arena guarda secretos:
huellas perdidas, castillos 
vencidos por el viento,
caminos que no llevan
a ninguna parte.

Una concha duerme 
entre las algas. 
Las gaviotas rompen
 el silencio y, a lo lejos,
la ciudad despierta.

Me detengo.

La luz del horizonte
me devuelve
a otros amaneceres:

Una mano entre las mías.
Unos labios.
Unos besos
que aún recuerdo.

El viento del norte
me acaricia la cara.

Cierro los ojos.
El mar me envuelve
y el tiempo se detiene.

Cuando vuelvo a mirar,
el sol cabalga sobre las olas.

La marea ha borrado mis pasos,
pero no mis recuerdos.

Sigo andando.

A mi vera, la marea.
Delante, el horizonte.

Y entre ambos,
toda una vida 
que aún me espera. 


Colección: A MI MANERA

martes, 20 de octubre de 2026

CORAZÓN, ACURRÚCAME

CORAZÓN, ACURRÚCAME

Corazón, acurrúcame,
mientras arrecia la tormenta,
el viento azota las ventanas
y allá, en el horizonte,
la mar se viste de sombras.

Rasga un relámpago la noche,
ruge la tierra en sus entrañas,
y el mar redobla sus tambores
con furia de mil batallas.

Déjame dormir en tu cama,
al abrigo de tus brazos,
y soñar que, al despertar,
veré amanecer en tus ojos,
dos luceros claros.

¿Cómo no va a estar triste
mi amada en una noche de lluvia?
Si hasta la luna se esconde
cuando el cielo se lamenta.

Pero no quiero verte llorar,
¡caramba, qué desconsuelo!
Que una lágrima en tus ojos
me apaga todos los cielos.

Colección: A MI MANERA.

domingo, 18 de octubre de 2026

CUANDO LA NOCHE ME LLAMA.

CUANDO LA NOCHE ME LLAMA

la luna llamó a mi puerta.

No dijo mi nombre,
ni preguntó si estaba despierto.

dejó sobre la almohada
un pequeño silencio.

lo guardé entre las manos
para que no escapara.

Entonces escuché una voz
que venía de muy lejos:

—No tengas miedo.
Hay noches que llegan
para quedarse.

Abrí los ojos.

La habitación estaba vacía.

Pero junto a mi cama
había una estrella encendida.

Y desde aquella noche
duermo con la ventana abierta.

Colección; A MI MANERA.

sábado, 17 de octubre de 2026

LAS COSAS DEL QUERER

LAS COSAS DEL QUERER.

El lago sigue allí,
los jardines,
las flores,
los pájaros
y los recuerdos.

Pero ya no paseamos
cogidos de la mano,
ni nos besamos 
como dos tontos
enamorados.

Y me pregunto
¿Cómo nace el amor
y cuando se termima?

¿Hice algo mal, o
me faltó aprender
el arte de amar?

He vivido otros besos,
otras formas de amar,
de sentir y mil veces 
he vuelto a empezar.

Cada amor me ha enseñado
algo nuevo, porque no hay 
dos personas que amen
de la misma manera.

Por este motivo
sigo buscando
una respuesta,
y voy aprendiendo
del amor y del desamor.

Porque el arte de amar 
es infinito y yo, 
que soy poeta en ciernes,
qué escribo en nombre 
de San Valentín, de San Pancracio
y de todo el santoral,
todavía no he aprendido
los misterios del querer.

Colección: A MI MANERA. 

BESOS ENTRE OLAS.

BESOS ENTRE OLAS. 

Leve espuma de olas blancas, rumor de sirena de mar de plata.

Tono de guitarra andaluza. Diadema de esmeraldas.
Beso huérfano perdido en el tiempo, y hallado en la orilla 
por un niño.

Luz que viaja a través de mi ventana, allá, a la hora del alba.
Niebla que se recoge temprano
al igual que los bostezos de olas
que levitan a la hora de ir a dormir a la playa.

Así, así eres tú.

Y yo, yo, un simple poeta
que escribe desde el anonimato.
Estrella errante, ola a la deriva, ansia furtiva que escribe de sueños sin dueña. De sombras
sin siluetas, de caras sin rostros, cubiertos con máscaras.

Yo, poeta soñador de coros de ángeles, de amores imposibles, cazador de sueños inverosímiles.

Y yo, yo, mujer, soy al fin y al cabo... con el que te acuestas todas las noches, acurrucada en sueños, entren mis brazos de poeta. 

Colección: A MI MANERA. 

miércoles, 14 de octubre de 2026

CONTIGO AL FIN DEL MUNDO.

CONTIGO AL FIN DEL MUNDO

Llévame contigo,
yo también te quiero.
Tú serás mi orilla,
yo seré tu ola.

Ni dueño ni esclava,
ni voz que se imponga.
Dos alas libres,
un mismo horizonte.

Te soñé.
Me soñaste.
¿Quién abrió la puerta?
¿Quién cruzó primero?

No pongas parches
donde nacen las alas.
Ni tú por encima,
ni yo a tus espaldas.

Si tiembla tu noche,
seré tu refugio.
Si me pierdo un día,
serás tú mi rumbo.

Y cuando el reloj
se olvide de la hora,
que nadie no diga
quién ama y quién manda.

Tú y yo.
Sin cadenas
Sin vencedores.
Con las mismas armas,
hombro con hombro.

¿Nos inventó el amor
o lo inventamos nosotros?
Tenemos todo el derecho 
del mundo a ser felices.

Colección: A MI MANERA. 

EL LADRÓNZUELO DE LETRAS.

EL LADRÓNZUELO DE LETRAS Me río, me sonrojo y miro a diestro  y siniestro cuando me llamas «poeta». Nunca pensé en mi vida  juntar más de do...