viernes, 16 de octubre de 2026

LAS COSAS DEL QUERER.

LAS COSAS DEL QUERER.

El lago sigue allí,
los jardines,
las flores,
los pájaros
y los recuerdos.

Pero ya no paseamos
cogidos de la mano,
ni nos besamos 
como dos tontos
enamorados.

Y me pregunto
¿Cómo nace el amor
y dónde se termima?

¿Hice algo mal, o
me faltó aprender
cuando se empieza 
el arte de amar?

He vivido otros besos,
otras formas de amar,
de sentir y mil veces 
he vuelto a empezar.

Cada amor me ha enseñado
algo nuevo, porque 
no hay dos personas que amen
de la misma manera 

Por este motivo
sigo buscando
una respuesta,
y voy aprendiendo
del amor y del desamor.

Porque el arte de amar 
es infinito y yo, que soy poeta,
qué escribo en nombre
de San Valentín, de San Pancracio
y de todo el santoral,
todavía no he aprendido
los misterios del querer.

Colección: A MI MANERA. 

LAS COSAS DEL QUERER

LAS COSAS DEL QUERER.

El lago sigue allí,
los jardines,
las flores,
los pájaros
y los recuerdos.

Pero ya no paseamos
cogidos de la mano,
ni nos besamos 
como dos tontos
enamorados.

Y me pregunto
¿Cómo nace el amor
y cuando se termima?

¿Hice algo mal, o
me faltó aprender
el arte de amar?

He vivido otros besos,
otras formas de amar,
de sentir y mil veces 
he vuelto a empezar.

Cada amor me ha enseñado
algo nuevo, porque no hay 
dos personas que amen
de la misma manera.

Por este motivo
sigo buscando
una respuesta,
y voy aprendiendo
del amor y del desamor.

Porque el arte de amar 
es infinito y yo, 
que soy poeta en ciernes,
qué escribo en nombre 
de San Valentín, de San Pancracio
y de todo el santoral,
todavía no he aprendido
los misterios del querer.

Colección: A MI MANERA. 

miércoles, 14 de octubre de 2026

CONTIGO AL FIN DEL MUNDO.

CONTIGO AL FIN DEL MUNDO

Llévame contigo,
yo también te quiero.
Tú serás mi orilla,
yo seré tu ola.

Ni dueño ni esclava,
ni voz que se imponga.
Dos alas libres,
un mismo horizonte.

Te soñé.
Me soñaste.
¿Quién abrió la puerta?
¿Quién cruzó primero?

No pongas parches
donde nacen las alas.
Ni tú por encima,
ni yo a tus espaldas.

Si tiembla tu noche,
seré tu refugio.
Si me pierdo un día,
serás tú mi rumbo.

Y cuando el reloj
se olvide de la hora,
que nadie no diga
quién ama y quién manda.

Tú y yo.
Sin cadenas
Sin vencedores.
Con las mismas armas,
hombro con hombro.

¿Nos inventó el amor
o lo inventamos nosotros?
Tenemos todo el derecho 
del mundo a ser felices.

Colección: A MI MANERA. 

lunes, 12 de octubre de 2026

BESOS ENTRE OLAS.

BESOS ENTRE OLAS. 

Leve espuma de olas blancas, rumor de sirena de mar de plata.

Tono de guitarra andaluza. Diadema de esmeraldas.
Beso huérfano perdido en el tiempo, y hallado en la orilla 
por un niño.

Luz que viaja a través de mi ventana, allá, a la hora del alba.
Niebla que se recoge temprano
al igual que los bostezos de olas
que levitan a la hora de ir a dormir a la playa.

Así, así eres tú.

Y yo, yo, un simple poeta
que escribe desde el anonimato.
Estrella errante, ola a la deriva, ansia furtiva que escribe de sueños sin dueña. De sombras
sin siluetas, de caras sin rostros, cubiertos con máscaras.

Yo, poeta soñador de coros de ángeles, de amores imposibles, cazador de sueños inverosímiles.

Y yo, yo, mujer, soy al fin y al cabo... con el que te acuestas todas las noches, acurrucada en sueños, entren mis brazos de poeta. 

Colección: A MI MANERA. 

sábado, 10 de octubre de 2026

¡AY ROSA DE MI ALMA!

¡AY, ROSA DE MI ALMA!

¡Ay, rosa de mi alma!
¡Soñé que eras mía!

¿Cómo te lo explicaría
si nada tengo que ocultar?
Fue un sueño… y en mis sueños
contigo pude volar.

¿Qué mal había en quererte
si no te puedo alcanzar?
Si no puedo ser tu amante
en la tierra, que el cielo
me deje soñar.

Y allí, entre nubes de fuego,
tu cuerpo junto al mío,
tus uñas sobre mi pecho,
tu voz llenándome el vacío.

Me hablabas de amor
y también de esperanza,
y me cantabas nanas
para que el sueño no acabara.

Que no despierte el mundo,
que no despierte jamás…
Que no despierte yo,
que no lo podría soportar.

Si dormido puedo tenerte,
si en mis sueños eres mía,
¡que nadie venga a despertarme,
que despertar sería perderte!»

Pero desperté…

Y el sueño se hizo recuerdo,
y el recuerdo, soledad.
En mis sueños estuve vivo…

¡Y despierto, ay, despierto,
no te pude encontrar!

Colección: A MI MANERA. 

jueves, 8 de octubre de 2026

¿A QUIÉN LE CUENTO YO ESTO?

¿A QUIÉN LE CUENTO YO ESTO?

¿A quién le cuento
que tengo el corazón roto,
que oigo a los demonios
golpear la puerta del cielo?

Desde mi ventana
veo a la gente pasar
y yo sigo aquí solo,
mientras ella ya
estará lejos de casa.

No consigo olvidarla.
Llegó tan al fondo de mi alma
que ni el desgaste de mi recuerdo
consigue arrancarla de mi memoria.

Y al llegar la noche cerrada,
un negro velo cubre el día.
Entonces vuelvo a pensar
si aquello fue realidad
o pura fantasía mía,
inventada por dos amantes.

¿Y ahora qué haré
con tanta noche estrellada?
¿Qué haré con estos ojos
cansados de mirar la nada?

No volveré a sentir su piel
sobre la mía, ni ese calor
que se llevó con ella,
dejándome la piel fría
y desangelada de caricias.

No esperaré las primeras
luces del alba para verla 
alejarse calle arriba,
para perderse a lo lejos.

Y aquí me tienes,
dándole vueltas
a una historia 
sin vuelta de hoja,
a un cuento de amor
del que no quedaron
ni las migajas.

Aquella última noche,
desapareció de mi vida,
mientras la aurora
apagaba los últimos luceros.

Al final he quedado solo,
escuchando a mis demonios
golpear, una y otra vez,
la puerta del olvido.

Colección: A MI MANERA.

martes, 6 de octubre de 2026

CÓMO AMAR SIN SER AMADO.

CÓMO AMAR SIN SER AMADO

La luna me guía hacia sus brazos y, aunque conozco el camino, siempre llego a ella como quien se pierde por primera vez. Mi corazón va descalzo, con la duda clavada en el pecho: si ella me ama o si solo sabe hacerme creer que vivimos en un cuento.

Siento su piel sobre la mía y el mundo se queda al otro lado de la puerta. Sus labios tienen esa dulzura peligrosa que me hace olvidar todas las promesas que me hice antes de verla. Después, cuando la noche se queda en silencio, me acurruco en su ombligo como si allí pudiera esconder todo lo que me duele.

Necesito acariciarla, recorrer cada rincón de su cuerpo, y entonces me vuelvo prisionero de sus juegos, de esa manera suya de acercarse y alejarse sin decir ni media palabra.

A fuerza de idas y vueltas he aprendido a ser un buen amante, pero en cada despedida me siento  más frágil. Cuando ella se marcha, la casa se vuelve a llenar de silencios.

No hay pastillas, ni remedios, ni médicos capaces de curar estos síntomas de amor enfermizo. Porque hay fuegos que quedan ahi dentro y arden lentos, cuando me quedo solo con mis pensamientos. 

Colección: A MI MANERA. 

LAS COSAS DEL QUERER.

LAS COSAS DEL QUERER. El lago sigue allí, los jardines, las flores, los pájaros y los recuerdos. Pero ya no paseamos cogidos de la mano, ni ...