martes, 6 de octubre de 2026

CÓMO AMAR SIN SER AMADO.

CÓMO AMAR SIN SER AMADO

La luna me guía hacia sus brazos y, aunque conozco el camino, siempre llego a ella como quien se pierde por primera vez. Mi corazón va descalzo, con la duda clavada en el pecho: si ella me ama o si solo sabe hacerme creer que vivimos en un cuento.

Siento su piel sobre la mía y el mundo se queda al otro lado de la puerta. Sus labios tienen esa dulzura peligrosa que me hace olvidar todas las promesas que me hice antes de verla. Después, cuando la noche se queda en silencio, me acurruco en su ombligo como si allí pudiera esconder todo lo que me duele.

Necesito acariciarla, recorrer cada rincón de su cuerpo, y entonces me vuelvo prisionero de sus juegos, de esa manera suya de acercarse y alejarse sin decir ni media palabra.

A fuerza de idas y vueltas he aprendido a ser un buen amante, pero en cada despedida me siento  más frágil. Cuando ella se marcha, la casa se vuelve a llenar de silencios.

No hay pastillas, ni remedios, ni médicos capaces de curar estos síntomas de amor enfermizo. Porque hay fuegos que quedan ahi dentro y arden lentos, cuando me quedo solo con mis pensamientos. 

Colección: A MI MANERA. 

2 comentarios:

Cristina dijo...

Como amar sin ser amado

Amar sin ser amado
es abrazar el silencio,
dar el alma sin medida
y recibir apenas el eco.

Es quedarse cuando el otro
ya eligió partir,
y aprender, con el corazón roto,
que amar también es dejar ir.

Hoy acabo de quebrar el silencio de tantos años, te envío un gran abrazo...mi amigo de letras, mi amigo del mar.

JJCardona dijo...

Hola Cristina! Ni sé cómo empezar mi comentario, la sorpresa a sido mayúscula y muy agradable.
Muchas veces me he preguntado cómo estarían tus olas al otro lado del océano y muchas han sido las veces que me he reencontrado con algunos de tus comentarios que dejaste grabados en mis poemas.

Dicen, que el tiempo no pasa, que el que pasamos somos nosotros a través del tiempo y seui estamos, uno en cada lugar buscando su espacio.
Ya ves que yo sigo erre que erre subiendo mis poemas que siguen siendo una de mis grandes pasiones.

Aquí me tienes otra vez al otro lado para mí disfrute.

Una ola, dos olas, tres olas...

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¡AY, ROSA DE MI ALMA! ¡Ay, rosa de mi alma! ¡Soñé que eras mía! ¿Cómo te lo explicaría si nada tengo que ocultar? Fue un sueño… y en mis sue...