martes, 28 de junio de 2011

ADN

Nacimos para amarnos,
en un lugar en el espacio
de un día cualquiera.

Solo con mirarnos,
alimentamos nuestro amor.
Con tu sonrisa yo estoy alegre
y cuando te hablo, tú otorgas.

El aliento nos llena
de deseo y al besarnos,
nos explotan los corazones.
Nacimos para amarnos
y por nuestras venas,
corre la misma sangre.
Cuando dormimos,
sueño que yo soy
el rey y tú, mi reina.

Cuando se hace el silencio,
nuestro deseo crece
y nos pilla el amanecer
entre sueños y risas.

Nacimos en un lugar
en el espacio,
de un día cualquiera,
¡para nunca jamás,
dejar de amarnos!

Colección Muñecas de trapo

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