viernes, 25 de febrero de 2011

ENVIDIA

Envidia de tu juventud bendita,
de tu cuerpo de niña,
de tus hermosos ojos
negros de mirada triste.

Soñadora de cuentos de adolescentes,
buscas en la noche de insomnio
a la persona que a tu lado,
se sienta enamorado.

Envidia de tu cintura fina,
de piel con sabor de miel,
de sonrisas a una nueva vida,
de un mundo por recorrer.

Si algún día, una lágrima resbala
por tu inmaculada mejilla,
no te pares a contemplar su tristeza,
busca en su brillo un destello de alegría.

Envidia, solo envidia de mi juventud perdida.

Colección Hundido en mi colchón

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