viernes, 10 de septiembre de 2010

PERDIDA

Paseabas lentamente,
viendo a la gente pasar,
no te fijabas ni en nadie ni en nada.

Tú mirabas perdida
las luces del mar.
Yo me crucé en tu camino,
y a tu lado me senté;
no nos hizo falta nada más:
la luna, el mar... tú y yo.
Colección paisajes de mujer

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